Existen cosas que nos hacen apreciar la vida mucho más, entre ellas; el arte. La presencia del mismo en nuestro día a día nos ofrece un espacio para reflexionar y expresarnos libremente, nos hace descubrir aspectos de nosotros que muchas veces pasan desapercibidos y nos ayudan a conectar con más personas. Actualmente, al permitir que nuestros chicos desarrollen sus habilidades artísticas, estamos abriendo paso a grandes aventuras que más adelante podrían convertirse en bases sólidas para comenzar una carrera artística. Aunque el arte forma parte de las cosas importantes en la vida, sigue siendo algo que pocos entienden. Al crecer escuchamos frases como: “el arte no da de comer” o “el talento nace, no se hace”, mitos que sin duda cargamos todos los días sin cuestionarlos en algún momento. Revisemos juntos algunos mitos sobre el arte y una verdad poderosa que nos hará entender un poco más sobre el arte y sus caminos:
Los mitos:
“El arte no es una carrera seria”
Una carrera artística requiere de muchas habilidades que no solo saber cantar o bailar. Requiere compromiso y responsabilidad que adquirimos con el tiempo, desde nuestros primeros “pininos” en alguna disciplina. Es importante enseñarles a nuestros hijos a aplicar la responsabilidad en cada actividad que realicen, a dar el 100% en todo lo que hagan. Esto les hará aprender sobre las diversas actividades que conviven con el trabajo creativo, como la administración de su tiempo, la gestión de proyectos, el trabajo creativo en equipo, etc.
“El talento nace, no se hace”
El interés por una disciplina artística debe nacer por la curiosidad y el deseo de aprender, no necesariamente por tu dominio en la actividad. Por ejemplo, entre tantos cantantes famosos que existen en el mundo, un gran porcentaje desarrolló sus habilidades musicales tiempo después de “la edad ideal”. Es necesario reconocer la paciencia que conlleva desarrollar nuevas habilidades, además de la posibilidad de lograr pequeñas metas si trabajamos desde cero. Si nuestros chicos desean incursionar en actividades sin tener experiencia, por más loca que sea la idea, ¡motivemos al intento!
La verdad:
El arte como un espejo
Más allá de los mitos, el arte es un puente hacia la comprensión de nosotros mismos y de los demás. Nos enseña a escuchar, a ser pacientes, a equivocarnos y volver a intentar. Cuando los chicos exploran sus capacidades artísticas, no solo están aprendiendo una técnica, están formando carácter, resiliencia y sensibilidad. En un mundo que cada vez necesita más personas creativas, empáticas y abiertas a nuevas perspectivas, el arte se convierte en un camino que nutre tanto el intelecto como las emociones.
Sin duda alguna, el arte no debe ser visto como un pasatiempo sin rumbo, sino como una vía de aprendizaje y crecimiento. Al fomentar la creatividad desde la infancia, no solo acompañamos a los niños en el descubrimiento de sus talentos, sino que también les ofrecemos herramientas para afrontar la vida con más confianza y autenticidad. Mantengámonos informados y acompañemos a nuestros hijos en este maravilloso camino lleno de grandes posibilidades personales y profesionales.